lunes, 28 de marzo de 2016

Gestos y actitudes que delatan tus nervios

Una entrevista de trabajo se convierte en un momento decisivo dentro del proceso de selección de un candidato. Se puede extraer una gran cantidad de información fruto de la observación de los gestos y actitudes. La situación de tensión hace bajar la guardia, y se queda al descubierto el estado de ánimo en el que nos encontramos. Estos son las cinco señales inequívocas (y más comunes) de que se está pasando un mal rato.
1. Tocarse el pelo, la nariz, la cara. La inquietud no nos deja estar en una posición relajada. Esa incomodidad que produce el ser juzgado, pensar que no se está a la altura de las expectativas o querer ser el candidato perfecto, lleva a hacer multitud de movimientos que emborronan nuestro discurso. Tocarse el pelo, morderse el interior de los carrillos, jugar con las manos…
2. Dificultad para contactar con la mirada. Uno de los principales síntomas de nerviosismo es el evitar el contacto con la mirada. Los ojos son las ventanas del alma. Esto que parece tan cursi encierra mucha verdad. Es muy difícil no decir la verdad con los ojos. Cuando se quiere ocultar una emoción (enfado, inquietud, sobrecogimiento,…) se evita el contacto visual con el interlocutor para que la mirada no nos delate.
3. Postura corporal. Los hombros hacia delante los brazos escondidos o cruzados formando un parapeto señalan la incomodidad ante la situación. También puede leerse, de forma inconsciente, que existe mucha reticencia y que se trata de una persona de difícil acceso o excesivamente tímida. El tipo de puesto dirá si esta actitud tiene o no importancia.
4. Tono de voz. Hablar demasiado rápido puede denotar tanto ansiedad por acabar como falta de escucha hacia el interlocutor. Este último aspecto es considerado muy negativo. Dar excesivos rodeos para explicar indica que se está teniendo dificultad para centrarse motivado por los nervios. Pero también puede dar la sensación de falta de sinceridad o que no se es una persona clara. Hablar muy bajo o tartamudear manifiesta inseguridad o elevar en exceso el tono de voz señala alteración.

5. Sudoración, sequedad en la boca y rubor. El estrés y la ansiedad provoca la liberación de adrenalina, y este proceso es el responsable de una excesiva sudoración. Tanto sudar como sonrojarse es algo que es difícil de evitar. Hay que tratar de no centrarse en que eso está ocurriendo, y simplemente saber dejarlo pasar. Pero también se puede poner solución antes, evitando llevar ropa muy clara donde puedan verse cercos de sudor o dejar que el rubor desaparezca sin dar demasiada importancia.

Tu próxima entrevista de trabajo puede ser online, ¿estás preparado?

Hay varios motivos por los que una empresa se decide a montar un proceso de entrevistas online:
·        Permite contactar con candidatos de otras ciudades o países. Si en una primera fase que se desarrolla online el entrevistado no coincide con lo que se busca, no es necesario hacer que se desplace.
·        Se abaratan costes. Puede convertirse en la solución para pequeñas empresas o starts-ups que dependen del alquiler de un espacio para llevar a cabo un proceso de selección.
·        Se reducen tiempos. Las entrevistas de trabajo online pueden llegar a reducir considerablemente la duración del proceso. Algunas empresas aseguran que puede acortarse hasta la mitad.
Lo que debes tener en cuenta
Un hecho importante es que la entrevista se grabará y podrán verla de nuevo. Esto ya sucede en algunas entrevistas presenciales, en las que se instala una cámara para grabar la sesión. Tus palabras y tu actitud no quedarán solo en la memoria de los reclutadores, por lo que trata de ser coherente si contactan de nuevo contigo.
En algunas modalidades, la entrevista no se hace en directo, sino que se facilitan unas preguntas por video y tendrás un tiempo para leerlas y contestarlas. Evita que te interrumpa cualquier distracción en el momento en que accedas a la grabación.
En una entrevista online la imagen sigue contando, pero también es cierto que hay algunos detalles que no van a apreciarse tanto como en una presencial. Sin embargo, hay algo que cobra importancia: tu entorno. Practica con la cámara de tu ordenador.Selecciona el lugar donde te ubicarás y controla lo que recoge la cámara.
Por último, es conveniente que tengas previsto cualquier inconveniente técnico. Haz pruebas con las aplicaciones que sean gratuitas de las que te mencionamos en el siguiente apartado y pon a punto tu ordenador y la webcam si no la tienes integrada para que no te dé problemas en el peor momento.
Familiarízate con las aplicaciones
Las herramientas han avanzado tanto que puedes llegar a encontrarte con alguna en la que se esté evaluando hasta tu estado de ánimo. Conviene que lo tengas en cuenta, sin embargo no es lo más frecuente. Lo habitual es que contacten contigo a través de una aplicación que permita iniciar una videoconferencia.
Estas son algunas de las herramientas más frecuentes bien porque son gratuitas y muy accesibles o bien porque dan prestaciones realmente útiles en un proceso de selección:
·        Skype. Es gratuita y muy fácil de usar. Puedes acceder desde cualquier plataforma y te permite compartir pantalla por si tienes que demostrar alguna competencia digital.
·        Google Hangout. Con características y opciones muy similares a la anterior, es otra de las plataformas más consolidadas que permiten videoconferencias. Podrás acceder solo con tener una cuenta de correo de Google.
·        Easyrecrue. Esta plataforma de pago permite tanto la entrevista en directo como en diferido. Es una herramienta profesional que emplean empresas como Axa, Leroy Merlín o Auchan.
·        Valigo. Se trata de una herramienta muy similar a la anterior que la utilizan también centros de estudios, como la IE Business School.
·        Hirevue. Es el modelo estadounidense sobre el que han construido su base las dos anteriores. Grandes multinacionales como GE o la cadena de hoteles Hilton cuentan con sus servicios.
Adáptate a los nuevos tiempos y empieza a prepararte para este modelo de entrevista que va consolidándose día a día.